SALUD Y BIENESTAR

5 beneficios de la equinoterapia

La equinoterapia, también conocida como hipoterapia, está considerada como una terapia integral que afecta positivamente, no solo al desarrollo físico, sino también al cognitivo, emocional, social y ocupacional.

Aunque pueda parecer un método nuevo y revolucionario, sus beneficios ya eran conocidos por los griegos y, en el siglo XVII, la equitación se utilizaba para paliar los efectos de la gota.

¿Para qué sirve la equinoterapia?

¿Su función? Mejorar la salud utilizando el movimiento multidimensional del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales para personas con alguna discapacidad o problema. Es por ello, que la terapia con caballos requiere una preparación especial de aquellos profesionales que se dedican a ello: además de tener conocimientos sobre el mundo ecuestre, es necesario que sepan sobre fisioterapia, pedagogía y psicología.

Hay que tener en cuenta que no es una terapia que se baste por sí sola, es decir, la equinoterapia es una alternativa que debe acompañarse siempre de un tratamiento médico.

¿En qué tipo de enfermedades es recomendable?

  • Autismo
  • Cegueras
  • Parálisis cerebral
  • Enfermedades neurodegenerativas
  • Síndrome de down
  • Conductas caracteriales
  • Anorexia
  • Bulimia
  • Espina bífida
  • Minusvalías de cualquier tipo

Las terapias con caballos tienen múltiples beneficios para tratar estas y otras enfermedades, no solo en temas de movilidad, sino también en el ámbito psicológico y conductual. No obstante, hay personas que no son aptas para este tipo de tratamiento con caballos, como personas que sufren epilepsia, alergias al pelo del caballo con problemas ortopédicos, entre otros.

¿Qué beneficios tiene la equinoterapia?

  1. Mejora la comunicación y la interacción social

    Al igual que ocurre con la mayor parte de los animales, el lazo que se establece entre el caballo y el paciente es indescriptible. La comunicación no verbal que les permite coordinarse entre sí refuerza ese vínculo afectivo, generándose un cariño y una comprensión muy especial entre ambos.

    La equinoterapia tiene efectos muy positivos en el comportamiento: ayuda en la capacidad de adaptación, en la cooperación, en el manejo del autocontrol y en  la forma de comunicarse. Además desarrolla otras cualidades socio-integrativas como la tolerancia, el respeto, la paciencia y el sentido de la responsabilidad para con el animal.

  2. Fortalece una gran cantidad de músculos

    Ya de por sí, la equitación es un deporte muy completo que implica el uso de una gran cantidad de músculos de nuestro cuerpo como el abdomen, los glúteos, los gemelos y los brazos. Además, es una actividad estupenda para fortalecer la columna vertebral.

    Pero no todo son músculos. Montar a caballo hace que se trabaje el equilibrio, la fuerza, la destreza e incluso la flexibilidad, favoreciendo la movilidad de las articulaciones.

    El caballo tiene un patrón de locomoción tridimensional semejante a la forma de andar de los seres humanos. Esto tiene una gran importancia  en el tratamiento de disfunciones neuromotoras como la parálisis cerebral. Su forma de andar rítmica tiene como resultado un movimiento del cinturón pélvico, la columna y de los miembros inferiores del jinete, que regula el tono muscular y favorece el desarrollo de un movimiento coordinado. Debido a esto, es una terapia perfecta para personas con movilidad reducida.

  3. Mejora la autoestima

    Como ya hemos comentado, los beneficios de montar a caballo no son solo físicos. La equinoterapia actúa como catalizadora de emociones más complejas como puede ser la ansiedad o la inseguridad en uno mismo.

    Los animales son compañeros de vida fieles: no juzgan, no critican ni se burlan de nadie. Y es que establecer vínculos afectivos con ellos es, en muchas ocasiones, más incluso más enriquecedor que hacerlo con otras personas. Lo que aporta esta actividad se resume en comunicarse y entenderse con el animal, de una forma pausada; aportando una sensación de progreso y de bienestar.

    Además, montar a caballo aporta diferentes experiencias como la sensación de impulso hacia adelante y de avanzar, que hace que se recupere la confianza y aumente la autoestima.

  4. Aumenta la capacidad de atención y concentración

    Es precisamente por esto por lo que la equinoterapia es una alternativa especialmente importante para personas con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), sobre todo si hablamos de esta enfermedad en niños.

    Los niños que padecen esta enfermedad tienden a tener problemas para comunicarse con los adultos, por lo que hacerlo con un animal les resulta mucho más sencillo. Además, montar a caballo ayuda a mejorar su capacidad para controlar y mantener la atención en tareas concretas, incluso en momentos de estrés.

    Tampoco hay que pasar por alto que, a nivel sensorial y cognitivo, la equinoterapia aumenta los reflejos y la estabilidad del paciente.

  5. Relaja y desestresa

    Muchos psicólogos lo recomiendan para hacer frente a problemas de ansiedad y estrés. Los caballos tienen un grado más de temperatura que los seres humanos; esto hace que el contacto con su piel sea un gran instrumento para distender y relajar la musculatura.

    Además, al tratarse de una terapia que se realiza al aire libre, ayuda a los sentidos a expandirse, haciendo que la mente se libere del estrés del día a día, dejando paso a una agradable sensación de bienestar.

Desde luego, los beneficios de las terapias asistidas con animales son muchos y muy variados; aunque lamentablemente, desconocidos por muchos. Por ello, desde Zoetis España, apostamos por la investigación y divulgación de todos ellos. Una acción cada día más necesaria.