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Y tú, ¿te llevas a tu perro de vacaciones? Cómo disfrutar del viaje sin mareos

Buen tiempo, verano, vacaciones… todos queremos escaparnos unos días para descansar y disfrutar. Como un miembro más de la familia, nuestro perro nos acompaña en estos viajes. Pero a veces estos planes se ven truncados debido a que con bastante frecuencia los perros se marean durante los viajes.

¿Cómo? ¿Pueden los perros marearse? Así es. La evidencia muestra que también pueden experimentar la sensación de mareo por movimiento o cinetosis. De hecho, se ha mostrado que ocurre en 1 de cada 6 perros (17 %), especialmente si estos son jóvenes. De esta forma, también sabemos que el 62 % de los perros se mareó por primera vez de cachorro.

Síntomas de mareo: cómo reconocerlos

Jadeo, inquietud, temblores, exceso de saliva, vómito… son algunos de los síntomas que pueden alertarnos de que nuestra mascota no está disfrutando del viaje a causa del mareo. Estos síntomas están provocados por el efecto del movimiento sobre el laberinto del oído interno, donde tanto en ellos como en los humanos reside el sentido del equilibrio. Las causas son complejas. El mareo puede aparecer cuando el cerebro recibe excesivas señales desde este sistema de equilibrio corporal. Otras emociones, como la ansiedad y el miedo, pueden aumentar el efecto, y todos estos estímulos juntos pueden causar las sensaciones de náusea y, eventualmente, producir el vómito.

El mareo no es una enfermedad, pero al intervenir la pato-fisiología del sistema del equilibrio requiere atención veterinaria. Es importante afrontarlo ya que el mareo puede hacer que viajar con nuestro perro represente un problema o incluso sea imposible.

Así, además del malestar que suponen estos síntomas para el propio perro, el mareo de nuestras mascotas puede truncar nuestras vacaciones ideales. Muchos propietarios se ven forzados a cambiar su estilo de vida adaptándose al problema de su perro y pueden ver restringida su libertad para viajar, una situación frustrante para cualquiera que la padezca. Así, 1 de cada 3 propietarios reconocen que viajarían más si su perro no sufriera este problema, y más de un 90 % declara que disfrutaría más del viaje si pudiera controlarlo. Sin embargo, aunque este mareo limita la forma de vida de los dueños, muchos de estos nunca consultan acerca de este tema a tu veterinario.

¿Cómo podemos evitar el mareo en nuestros perros?

Respetar unos simples pasos a la hora de viajar con nuestro perro puede ayudarnos:

  1. Evitar comidas pesadas y/o copiosas antes de viajar.
  2. Ventilación: proporciona aire fresco a tu mascota bajando un poco la ventanilla.
  3. Temperatura: en relación con el anterior punto, debemos asegurar una temperatura neutra, ni muy cálida ni muy fría.
  4. Periodos de descanso: realizar paradas para “estirar las patas”, nunca mejor dicho, y beber agua.
  5. Conducir con suavidad: los frenazos, acelerones y curvas pronunciados pueden incentivar la sensación de mareo.
  6. Evitar el estrés antes y durante el viaje tanto como sea posible. Acostumbrar previamente con tiempo al perro a montar en el coche de manera que recuerde el viaje como una experiencia positiva. Si ocurre lo contrario, rechazará en mayor medida realizar viajes y esto afectará a su estado durante el mismo.

Puede que aun teniendo en cuenta estos aspectos, nuestro perro continúe mareándose en el coche. En estos casos podemos recurrir a la medicación para prevenir los síntomas. Hoy día existen soluciones específicas, eficaces, duraderas y, sobre todo, que no adormecen o sedan al animal. Para más información, consultar con el veterinario.